Es Lunes por la tarde y Julito acaba de terminar su tarea. Está desesperado por salir a jugar en la calle pero su mamá está durmiendo. Para no despertarla, Julito va hacia la puerta y trata de abrirla. Intenta e intenta y simplemente no puede. La mamá se despierta tras oír todo el ruido que había producido su hijo y baja a ver qué había pasado. Al bajar, encuentra a Julito decepcionado y le pregunta que qué le pasaba. Julito la mira y le dice que es IMPOSIBLE abrir la puerta, que están encerrados y que no van a poder salir y que se van a morir. La mamá lo mira y se ríe, va con él hacia la puerta, desliza el seguro y abre la puerta. Julito sonríe y piensa que su mamá es una superheroína.
Creo que no estuviera mal decir que todos, en algún punto, nos podemos identificar con Julito. Es decir, todos hemos tenido algún problema que por alguna razón no podemos resolver y ya lo consideramos como un acto imposible y nuestro mundo se viene abajo. Luego llega una persona, lo resuelve y vemos que realmente el mundo sigue en pie y que no era tan "imposible" como pensábamos Ahora bien, a qué se debe esto? Dos posibles razones:
- Nuestro inmenso ego.
- Nos enfocamos en las consecuencias de que dicho problema no se resuelva más que en el problema en sí.
Es decir, remitiéndonos a la historia de Julito, empezamos a pensar cómo si NO se abre la puerta no podemos salir, no podremos comer, no veremos a nuestros amigos y, como consecuencia final, no sobreviviremos. Sumas todas estas consecuencias y te das cuenta de cómo un simple problema de una cerradura se convierte en una situación de vida o muerte. Cómo reaccionarían ante una situación como ésta? Obviamente estresándote y tomando decisiones precipitadas que llevarán a que no se resuelva el problema.
Como dije anteriormente, nos ahogamos en un vaso de agua y es realmente lamentable. Las personas tenemos la capacidad de resolver cualquier problema que se nos presente. Hay aprox. 6,700 millones de personas en el mundo. Qué te hace pensar que ese problema que estás teniendo tú no lo ha vivido otra persona? te puedo asegurar que dicha persona aún está viva y muy posiblemente lo pudo resolver, tal vez no sólo pero con ayuda de más personas. Y eso es sin contar la gente que ya ha pasado por este mundo.
A lo que voy con esto es, los problemas son parte de la vida y como tal, es simplemente nuestro deber resolverlos. De tal manera, crecemos como personas y aprendemos de la vida. De los problemas sale la llamada "experiencia" que tanto le atribuyen a las personas mayores. Dicen por ahí, "El Diablo no sabe por diablo, sino por viejo" Piensen las cosas en frío y enfóquense en el problema en sí y verán como esa "enorme montaña" que nos bloqueaba el camino no era más que un granito de arena.
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