Toda la vida me habían enseñado que si no buscas, pierdes las mejores cosas de la vida. Sin embargo, siempre me pregunté cómo voy a buscar algo si no sé lo que ando buscando?
Para darle la vuelta a este "problema existencial", por así decirlo, empecé a vivir de acorde a cómo iban llegando las eventualidades a mí y decidiendo cómo actuar en el momento; danzando con las llamas de la vida evitando quemarme, por así decirlo. De ahí, había llegado a la conclusión que no se trata de buscar, sino más bien prestar atención a las oportunidades que a diario te pasan por el lado y, sin embargo, nunca nos damos cuenta. Lamentablemente, no estaba del todo correcto. Es necesario saber qué andamos buscando para tener motivación de encontrarlo. (Algo así como cuando le pones un queso al final del laberinto a un ratón... La meta final y motivación es el queso, y nuestro ratón no se va a rendir hasta que lo alcance)
Sin embargo, muchas veces vivimos en la búsqueda de oportunidades para un futuro, teniendo opciones para un MEJOR futuro (posiblemente) justo enfrente de nosotros. Y lo peor de todo es que no nos damos cuenta. Y peor aún, a veces nos damos cuenta y ya es demasiado tarde y empezamos a lamentarlo (ya saben lo que pienso sobre lamentar lo que nos pasa así que ni voy a abundar sobre este punto).
Here's a lil' story:
A man was drowning in the ocean, hoping maybe God might save him. Soon, a small boat rowed up and offered to help him, but he, still testing to see if God would save him, sent the boat away. Next, a big yacht came by and offered to help him, but he sent this yacht away, again testing to see if God would save him. Next, a helicopter flew by and offered to throw down a ladder, but the man sent this helicopter away, still holding out for God to save him. Soon after, he drowned (doh). When this man got up to heaven, he asked God why He didn't save him? God explained: "Who do you think sent the boat, the yacht, and the helicopter?"
Esto anterior también aplica con las personas. Si por ejemplo, quieres encontrar alguien que te acompañe en tu vida que sea sexy, cariñosa, comunicativa, y X más atributos que quieras, primero debes creer que dicho ser sí existe para que, de esta manera, puedas notar cuando esa persona te pasa por el lado y no rendirte a medio camino de encontrarla.
En otras palabras, es como cuando sabes que existe un edificio. Aunque no sepas cómo llegar, vas a seguir manejando porque sabes que existe y sabes lo que estás buscando.
Por qué todo esto? Tenemos muchos "conocidos" o gente que realmente vemos en la calle y nada más saludamos, con cierto cariño pero a la vez con cierta indiferencia. Nunca nos hemos dedicado el tiempo de compartir 5-10 minutos con esta persona. Y la sorpresa es, que en esa gente te vas a encontrar con realmente tesoros de personas y te vas a preguntar: Por qué no me di cuenta antes? Cómo es posible que teniendo oro en mi cara, un brillo imposible evitar ver, no lo vea?
El problema es que así pasa, y pasa mucho. Básicamente, es el "divino principio" detrás de la historia que tantas veces hemos oído sobre la mujer que termina casándose con su vecino después de darse cuenta que todo lo que ella había estado buscando estaba justo al lado de ella.
En otras palabras, dediquen el tiempo de realmente conocer a sus "conocidos". Les aseguro que entre alguno de ellos van a encontrar una joya de persona.
Iscriviti a:
Commenti sul post (Atom)
Nessun commento:
Posta un commento