lunedì 24 agosto 2009

Anécdota Filósofica

Esto... lo presencié hace par de días entre dos personas (nombre de las cuales obviamente voy a omitir) muy influyentes en sus respectivas áreas.

El personaje número uno, un magnate en la mecánica dueño de la patente de un proceso de sintetización usado en un sinnúmero de procesos industriales, estaba junto con unos alumnos platicando sobre cómo es imposible erradicar la pobreza extrema sin erradicar la riqueza extrema.

Para ésto, un alumno le pregunta: oiga profesor, Por qué un rico extremo no dona parte de su fortuna para hacer un bien? Por ejemplo, dar de comer a niños en África.

El muy astuto profesor responde: "Por qué no le hablamos a alguien que fue el hombre más rico del mundo en algún momento y le preguntamos?" -Agarra el teléfono y marca.
Al contestar el personaje número dos, dueño de un sinnúmero de compañías (se va a obviar también el mercado de la compañía), el profesor le pregunta: A ver... mis alumnos tienen una pregunta para tí y es la siguiente: Por qué no vendes una de tus tantas compañías y acabas con el hambre en África por determinado tiempo?

El empresario se ríe, reflexiona un rato y responde: Está bien compañero. Yo venderé una de mis compañías y tu a cambio deberás dar tu patente a donación.

La respuesta muy humana del profesor fue: No lo voy a hacer porque de mi patente depende mi estilo de vida y el de mi familia.

A lo que responde el empresario: Por esa razón no se acaba con el hambre y la pobreza extrema. Cada quien vela primero por sus intereses, y es una condición normal del ser humano de no disminuir su calidad de vida, ni siquiera un poco, por el bienestar de otro.


La conclusión... se las dejo a ustedes que la reflexionen. =)

Nessun commento:

Posta un commento