venerdì 19 marzo 2010

We're nothing but sheeps..

El día de hoy no puedo dejar de mezclar mis emociones con lo siguiente que voy a escribir. Resulta que hoy pienso escribirles sobre la importancia de la información y cómo a nosotros sólo nos llega la información que un cierto grupo de personas quiere que sepamos. Es esto realmente justo? De ser así, somos algo más que peones en un juego de ajedrez ?

Anoche, en alguna universidad del mundo; la cual no voy a nombrar por obvias razones, un grupo armado de un poderoso cartel de narcotraficantes empezó un all-out war contra los militares de la ciudad. Dicho evento ocurrió justo en frente de la universidad antes mencionada y hasta afectó a uno que otro alumno que resultaron heridos en el cross-fire. Fue tal la magnitud de dicho evento que hasta militares penetraron la universidad y resguardaron a todo el personal presente en la biblioteca y otros lugares que consideraron seguro. La "guerra" involucró desde pistolas hasta ametralladoras y granadas.

Toda persona que lea lo anterior se sentiría con ganas de saber qué realmente pasó, por qué pasó y saber si sus conocidos involucrados en este acto están bien. Pero saben qué? No van a poder hacerlo. La "noticia" no está presente en ningún lado, la universidad involucrada se reserva su comentario y, en fin, es como si el evento nunca hubiera ocurrido. Todo mundo presente sabe qué pasó pero nadie se atreve a comentarlo abiertamente. Un secreto a voces como dicen por ahí, pero el miedo de convertirlo en una noticia es más fuerte que el deseo de informar de las personas.

Entonces, qué somos? Qué sabemos realmente? Cuántas cosas no pasan a diario y nosotros ni siquiera nos enteramos porque un grupo de persona piensa que "por el orden público" no debemos enterarnos? Realmente quién es lo suficientemente poderoso para decidir qué debemos saber y qué no? Y quién rayos le otorgó esta decisión?

Quiero, que todos reflexionen y se den cuenta de que no somos más que ovejas en una granja cada vez más jodida. Sólo comemos la m. que nos alimenta nuestro dueño y nos sentimos felices y satisfechos con ésto. Necesitamos ver más allá, la censura no debe acabar con la búsqueda de transmitir información. Todos tenemos derecho a saber qué pasa a nuestro alrededor para tomar medidas al respecto.

venerdì 12 marzo 2010

Words can be deadlier than guns...

Antes que nada, ya sé que llevo demasiado tiempo sin escribir pero lo importante es que aquí estoy de nuevo. El día de hoy les quiero hablar sobre el poder que tienen las palabras y cómo, a veces, no pensamos en qué tanto pueden afectar a las personas a las que le dirigimos éstas. Una palabra puede alentar a una persona pero, a la vez, la puede marcar permanentemente.

Story time:
Juanito está tomando café y platicando con una amiga que le está contando una serie de problemas que tiene en el momento. Resulta que su amiga está pasando por, posiblemente, la peor época que ha vivido en toda su vida y todo le sale mal. Juanito, harto de oír sus comentarios negativos y típicos de una persona de baja autoestima, le dice que simplemente ella es un fracaso y que así lo acepte. Hay cosas que ella no puede hacer y que, contra eso, no puede hacer nada. Su amiga cayó en depresión por los próximos 3 meses y aún, hoy en día, se considera un fracaso.

Realmente, hay maneras de decir las cosas, tal vez Juanito, en la historia anterior, quizo decirle que no se preocupara, que hay cosas que simplemente solos no podemos realizar correctamente pero otras que sí. Obviamente, la manera en que expresó dicho comentario no fue la correcta. Fueron palabras extremadamente fuertes y sin tacto alguno.
Qué hubiera pasado si le dice: "Oye sabes qué? Todos tenemos altos y bajos en esta vida... Tu sigue adelante y vas a ver cómo las cosas salen bien"? Realmente decirle ésto no le costaba nada a Juanito, pero para su amiga iba a sentirse como que le quitaron un gran peso de encima.

A lo que voy con lo anterior es que debemos medir nuestras palabras, pensar en los daños que pueden ocasionar y cómo poder minimizarlos. Balancea tus palabras de tal modo que lo que salga de tu boca sea una mano de ayuda para las personas que te escuchan. No se vale decir que simplemente te salió así decirlo y no podías hacer nada al respecto. La inteligencia emocional es algo muy importante en el ser humano, todos tenemos autocontrol y es necesario ejercerlo para poder vivir pacíficamente en una sociedad.

En conclusión, y para mantener el post breve, nuestras palabras son el arma más fuerte que tiene el mundo. Las palabras correctas pueden llevar a una persona al éxito, mientras que las incorrectas la pueden llevar a la perdición. Piensa dos veces antes de decirle algo a alguien, y más si es a alguien a quien aprecias porque realmente podrías terminar hiriendo a esa persona sin ser realmente ese tu objetivo. Talk with your brain, not with your mouth.